viernes, 4 de marzo de 2011

A quien engaño, no hago más que refabricar preguntas para terminar en las mismas respuestas... toda la sutileza socava en este pasillo, un silencio, un vacío inmenso, toda la noche para mí sólo. Cuando se define y a que se define y se dice -estar bien-, es a la gente que viaja en un gran barco, pero que no sabe que está a punto de ser exiliada. A las personas que construyen grandes mansiones con personal de seguridad y se pierden el momento más propicio, que es curosear al vecino y o saber de los ruidos de sus alrededores. Aquien recurrir en noches como estas donde el todo pareciera corroer las ventanas y darte la posibilidad de gritar a través de ella... A quién engaño con decir que todo es una farsa, que la verdadera realidad y el estar bien sólo está en los sueños, Miradas yacen tras el vidrio, quizás sólo sea un par de recuerdos... La noche trastabilla inquieta en los recovecos de mi habitacíon, mi almohada gime mis suspiros, mi ciega necesidad de atravesar estas paredes dependen del ánimo de mi espíritu, la noche está tan quieta que pareciera que la luna bailara entera entre el abecedario de las estrellas.