Yestarás como ayer cabalgando en este tiempo, que de pronto se hace luz y lentamente corre a enredarse con el espíritu del alba...
te abrazare con mis manos de musgos latentes, en un mar que quizás me presten por un rato, y ahí jugaremos descalzos hasta que el tiempo no quepa sólo en un reloj de arena.
y ahí, sonriendo sonrientes de una locura extraordinaria, me dirás, viste! hoy sí pude SER Poesía.