martes, 4 de febrero de 2014

"Picurú y el dorado mágico"

 La letra negra y la hoja en blanco, 
la palabra que no tuve, quizás alguien más la esté buscando.
 Buceando en un verano sin mar allá donde los peces
contrastan con ese espejo dorado...

  Tres burbujas gigantes flotan allá a lo alto,
anuncian que una nube viene a buscar el destino inesperado,
y en la espera tan incierta se ve a lo lejos alguien pescando,
y la letra negra pesa en la hoja y la hoja igual vuela hacia esa nube.
y es como en un sueño ver la historia al revés, donde ese dorado pez
pesca al niño pescador y se lo lleva andando
como riendo y silbando, y es ese el recuerdo 
más mórbido de un año  donde un niño va sonriente,
va corriendo y va saltando
y a la hoja le salen escamas y nada hacia un puente blanco
y luego le salen alas que ahora un ángel tiene puestas
y desde ese cielo dorado no está mirando...
  Nubes para un gorrión que se fue muy alto...

ese algo en el reflejo...

Es esa parte en la distancia, donde la mirada que los une los deja flotando en el tiempo... es transgresor el momento que nos obliga a no quedarnos quietos, es esa parte en la distancia donde se entrecruza ese algo en el reflejo...

 Alguien busca contaminar tu espacio, ese vacío frente al espejo de tu mundo.
Alguien se desata y se une a tu mirada, y es incalculable el tiempo que se fijan.

  Destino incierto donde arde una pesadilla, donde la silla vuela por la ventana y un pájaro la mira caer muy lento desde la rama...

 Nubes para un gorrión que se fue muy alto, 
nubes para un gorrión que viajó al espacio.