una simple receta para convertirse en fantasma...
acariciar lo indescifrable,
ser fuente de energía y recargarse de aire.
pisar la bocacalle de un sueño y una vez sumergido naufragar en su nave.
estar así como al borde de un abismo
y la ruta a explorar está dentro tuyo. cuidado no se, ni siquiera su reflejo
por eso huye lejos y descubrete a la vez.