Ojo de Agua, la callecita es angosta, hay sombras, hay pasos... el miedo es obsecuente a la tranquilidad del lugar...
Pasan dos pájaros intentando hacer un algo entre los hilos bronces que se desprenden del sol, agitados buscan encontrar siquiera un charco, en la calle que no hace incapie en lo que representa su nombre...
Dispersos bajo árboles, dos viejos y un par de perros se ven descansando en aquel sitio; la realidad es otra dice uno de los hombres, el otro con una honda trata de quebrar el silencio y la rutina del paisaje lanzando una piedra hacia algún horizonte...
la siesta se está terminando, y Ojo de Agua me hace un guiño como diciendo hay q continuar... elevo la cabeza y veo un par de montañas que me invitan a pasear...
No hay comentarios:
Publicar un comentario