sábado, 14 de agosto de 2010

Anunciar la quieta noche

Se hace silencio, brota el misterio, y al brotar nace el amor… se dan equivalentes las pausas cuales constan de presagios, donde la incertidumbre hace que en realidad la vida sea eso y no aquello que se ha soñado; es todo un sistema inverosímil que llega a darse utópico hasta en el verso, donde se hace acorde el recuerdo cuando aparece detrás del humo el dulce beso…

Es la inocente luz la que resiste a la somnolienta luna que la atrapa, participe del juego me pongo las botas y salgo a recorrer las calles de la ciudad vieja.

-y canto y también pego algunos alaridos- para anunciar que estoy en la quieta noche para quien no escucha, esperando encontrar pasos entre los acantilados y anunciar que estoy dispuesto a todo lo que antes no decidí dar, que estoy en la estrecha calle jugando a ser un pequeño ser mortal…

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