sábado, 14 de agosto de 2010

Espejo mutuo del silencio constante...

Libres de un silencio mutuo en el cual no habitan espejos, la sombra muerde los pequeños ruidos del parque, la tarde esteriliza la sed de quienes andan vagabundos por entre los misterios del parque, la luna comienza a oxidar el paisaje hasta tornarlo noche.

La noche corroe a quienes se dispersan entre ella, -y si la disipan y la atosigan-, sólo busca quebrantar una mueca de quien se cree poseedor de la sonámbula nube que la entristece.

Son escasos aquellos que liberan su silencio frente al espejo, pero son quizás esos pocos los que saben cuanto alardean quienes no saben de que se trata la vida en la nochie

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