sábado, 14 de agosto de 2010

Ves, el vestigio nos ahonda, nos invade…

Después deviene en vano el simple canto de pájaros

Cuando la noche se muda a la aurora…

Vives en sonriente recuerdo, los alambres del alma

Ya no están tensados,

Las cuerdas de los instrumentos olisquean una siesta,

Tiempos modernos…

Vaya que sabías con tus bromas romper con la agonía del tiempo…

Ya ves, las nubes nos invaden cuando la noche se muda…

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